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miércoles, 6 de octubre de 2010

Estoy de vuelta

Estoy de vuelta chicas!
 Ni he hecho ganchillo, ni he hecho patchwork, ni he adelantado con el costurero de Teresa Sako ni na, de na, de na.
Me monté en el coche con mi agujita y mis ovillos dispuesta a terminar mi chalequito, pero maaaaadre mía qué mareo en las curvas de Ronda, a guardarlo todo y a abrir las ventanillas a tope o ésta que está aquí echaba el suculento desayuno que nos tomamos en el bar de carretera.
Lllegamos a Estepona, tantas cosas había metido yo en el  maletero? en fin, a deshacer bolsos y a colocarlo todo que ésto es un apartamento chiquitín y cada cosa tiene que estar en su sitio o salimos por la ventana ...

... Ay, qué semanita más de relax que me he pasado, tan de relax, tan de relax, que estaba deseando volver, la playa no es lo mismo en otoño y cuando ya te has paseado por el paseo marítimo más de dos veces al día empiezas a aprenderte qué baldosas están con desconchones y hasta dónde anidan las gaviotas; me encanta sentarme en la arena y sentir esa humendad cuando está oscureciendo, pero creo que con un fin de semana ya hubiera sido suficiente, es verdad que he estado con mi tía, hemos tomado té juntas e incluso hemos descubierto cómo coser una gallinita que se me resistía desde hacía tiempo, pero una semana.... total, que en cuanto me hice con mi libro de El club de los viernes no paré de leer, en la playa, en el sofá, en el coche, en el café ... como ya oscurece a las 20:30 pues bien pronto estábamos en casa y, mientras Manuel se tragaba toda la programación de Nitro yo me acomodaba para entrar en la tienda de hilos de Georgia, oler los muffins de Dakota y sentír en mi mejilla la suavidad de las lanas. Me quedé completamente encandilada.


 Al día siguiente, en el paseo matutino de camino a comprar el pan y a sacar al Duende entré en una tienda de lanas, no, no era como la de Georgia, pero tenía igualmente un sinfín de variedades en tonos, calidades y texturas, me dejé llevar y compré unos cuantos ovillos de lana Merina de colores, muy barata por cierto, (a 2 euros la madeja de 100 gramos) y ya con mi paquetito me propuse aprender a hacer punto cuando llegase a Sevilla, mi suegra intentó enseñarme hace ya muchos años, pero sin mucho éxito, sólo hice un triste estuche que conservo como oro en paño pero que no está siquiera bien hecho ni bien terminado.
 El resto de los dias los pasé con mucha calma y mucha ilusión, y por supuesto con mi libro en la mano a cada sitio donde iba.

Ya casi lo he terminado y la verdad es que intento leer lo que me queda muy despacito, porque me da pena que se acabe, siempre me pasa lo mismo, me encariño de los personajes y de las historias como si talmente fueran reales, y me entristece dejar de saber de esas personas, peeeeero, ya tengo el segundo, esperando en la mesilla, jajaj
Bueno, llegamos el sabado y el domingo mi suegra me enseñó el punto al derecho y el punto al revés, he comenzado con lo más sencillo, que es una bufanda, y tras mucho hacer y deshacer la labor, por fín puedo enseñaros lo que tengo hecho hasta ahora:



De momento me duelen mucho las muñecas porque como cuando estás aprendiendo a conducir, tus músculos están en tensión y te duelen los pies y los tobillos horrores, pues a mí me duelen las muñecas, pero me encanta la sensación de hacer calceta como las abuelas y escuchar el chocar de las agujas, además el tacto es maravilloso, mucho más cubriente que el crochet, es genial y calentito para el invierno.
Pienso aprovechar todos los restos de lanas que tengo para hacer una super manta. A ver lo que sale, ya os iré enseñando cómo voy, también quiero seguir investigando con nuevos patrones, y modelos....

En fin, que estoy muy contenta y muy ilusionada.

BESOS PARA TODAS

7 comentarios:

maria eugenia dijo...

Bienvenidaaaaaaaaaaaaaaa. Me alegro muchísimo de tu semana de relax, disfruta....., que envidia me das con lo del libro, yo desde que empecé el curso nasti..

najma dijo...

bienvenida de nuevo
la única vez que he ido a Ronda en mi vida me pasé el viaje ida y vuelta vomitando ja ja, yo con una gastroenteritis y mi tia diciendo, esto es el tajo de Ronda, esto es... y yo solo pensando en regresar a fuengirola y meterme en el baño toda la tarde
el libro que estás leyendo me gustó mucho, tengo la segunda parte pero no la he empezado
y es verdad que yo también me encariño con los personajes y me da pena que se acabe
la bufanda te queda muy bien, yo solo se tejer bufandas, nada de crecer o disminuir, todo para adelante... :)
anda que no me enrollo, pues que pasaba a visitarte y desearte que tengas un feliz día
besinnn

Carmen dijo...

Bueno.. puescomo vienes con las pilas bien cargadas, seguro que nos enseñas esa bufanda acabada en unos días...

Un besito.. y me alegro que descansaras y lo pasaras bien

NONALO dijo...

Ya te dije que te gustarí , me enganché muchisimo y ati veo que te ha pasado lo mismo. La segunda parte no me gustó tanto, es entretenida pero no como el primero.

NONALO dijo...

Ay! guapA! que acabo de ver en tu perfil q te gusta el reiki"! Yo hago y me encanta.

Marcela dijo...

Qué lindo debe ser ese lugar!!! Quiero contarte que a mí me gsutó mucho la historia de Georgia, y me pasa lo que vos decís que no deseo separarme de lospersonajes de los libros que me gustan... qué lindo es leer, te premite vivir otras vidas ¿¿no?? Me alegro que te hays decidido a tejer, es algo muy lindo, espero ver tus creaciones!!! Gracias por la brujita que me regalaste!!! Tengo que subirla a mi Blog!!! Un beso muy grande!!

VERO dijo...

Hola! Me están entrando ganas de leer a mí también pero...¡es que me faltan horas! Oye, ¿has leído mi correo? Es que tengo una sorpresita para tí.
Así que léelo y ya me dirás algo.

Muchos besos.

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